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  ROMANOS 4:9-25

Versículo Clave: 4:20

"Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios."

 

El pasado viernes y sábado tuvimos la Conferencia de Discípulos, donde 15 hermanos hicieron su declaración pública de seguir a Jesús como sus discípulos, los cuales son: Alexandra, Aníbal, Carmen, Ederr, Elba, Germán, Ingrid, Jefferson, Juan, María R., María S., Marina, Marlon, Yessika, y Wuidiana. Oro que Dios bendiga a cada uno de ellos que sigan este camino de fe para glorificar a Dios. Amén.

La semana pasada aprendimos que Abraham y David fueron justificados por fe. Pero todavía había algunos le reclamaban a Pablo diciendo: “Pero, ¿por qué Dios le ordenó a Abraham que se circuncidara? Porque es una condición para la salvación.” Pablo desarrolla su lógica ante este tipo de discusión diciendo: “¿Abraham fue justificado estando en la circuncisión, o en la incircuncisión?” Abraham fue justificado casi 10 años después de salir de la casa de su padre, es decir que cuando él tenía 85 años. Pero su esposa Sara no podía creer que la promesa que Dios le había dado a Abraham también fuera para ella, por eso le exigió a Abraham que tuviese un hijo de su sierva Agar conforme a la costumbre de esa época. Abraham lo aceptó y tuvo un hijo llamado Ismael. El se sentía muy feliz y pensó que se había cumplido la promesa de Dios y de inmediato se olvidó de Dios durante 13 años. Entonces Dios se le apareció y le regañó diciendo: “Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.” Luego confirmándole otra vez su promesa con Abraham, le ordenó que se circuncidase como señal del pacto entre ellos. Entonces, Abraham fue justificado en la incircuncisión. Pero, ¿cuál fue el propósito de la circuncisión? Miren el v11a. “Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aun incircunciso.” La circuncisión fue como el sello de confirmación sobre la justicia que Abraham había recibido hace 14 años.

Había un pintor muy famoso y sus dibujos se vendían muy costosos. Entonces en el mercado aparecieron muchas copias, pero ellas fueron hechas tan bien que la gente no podía distinguir cuáles eran originales y cuáles eran copias. Solo el pintor pudo distinguir sus dibujos originales. Por eso la gente le traía sus dibujos para que el pintor los verificara. El pintor, revisando cada dibujo, ponía su sello sobre los dibujos originales. La gente podía saber que los dibujos que tenían el sello del pintor eran originales. Pero les quiero preguntar: ¿Esos dibujos sellados eran originales o copias antes de ser sellados por el pintor? Originales. El propósito de sellar era que la gente supiese que esos dibujos sellados eran originales. Antes de ser circuncidado Abraham fue justificado y la circuncisión fue el sello de su justificación. Durante esos 14 años después de su justificación hasta la circuncisión, ¿fue Abraham justo o no? Fue justo. Es decir que la circuncisión no fue la condición de su justificación.

Ayer 15 hermanos hicieron la declaración del discípulo y recibieron sus diplomas. Pero ¿cuál fue el propósito de la declaración? Para confirmar su decisión de seguir a Jesús como sus discípulos para toda su vida. Ya ellos habían decidido ser discípulos de Jesús y estaban llevando una vida de seguir a Jesús. Es decir que ya eran discípulos de Jesús. La declaración fue el sello de su decisión de ser discípulos de Jesús. Pronto vamos a tener el bautismo de agua como nuevos discípulos. Entre ellos los que no se han bautizados con agua van a participar en este acto. Pero, ¿cuál es el propósito del bautismo de agua? El bautismo del agua no nos da la salvación, sino que él es la confirmación de nuestra fe en Jesús. Los que fueron bautizados con el Espíritu Santo ya tienen la vida eterna. Pero este bautismo del fuego es algo muy personal. No sabemos si un hermano recibió a Jesús o no si no nos hablase de su experiencia. Y algunos dicen que han conocido a Jesús como su Salvador, pero no se manifiesta su fe en su vida práctica. Por eso necesitamos hacer un acto público de bautizar con agua a los hermanos cuya fe en Dios se ha manifestado.

También la circuncisión tenía otro propósito importante. Leamos el v11b. “para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia.” Porque Abraham fue justificado siendo incircunciso, el puede ser el padre de fe para todos los creyentes no circuncidados, es decir los gentiles. Los gentiles también pueden tener convicción de que pueden ser justificados solamente por fe, no por obras. A la vez Abraham es el padre de fe para los circuncidados. Miren el v13. “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.” La ley llegó al pueblo 430 años después de Abraham, por lo cual la promesa de Dios no le llegó por la ley, sino por la justicia de la fe. Por lo cual los que tienen fe en Dios son herederos de la promesa de Abraham. No por la ley, sino por la fe recibimos la promesa de salvación a través de nuestro Señor Jesucristo. En este sentido Abraham es padre de todos nosotros.

Entonces, ¿en quién creyó Abraham concretamente?

Primero, Abraham creyó en el Dios Todopoderoso. Miren el v17. “(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.” Abraham creyó en Dios quien da vida a los muertos y llama las cosas que no son, como si fuesen. He.11:12 dice: “Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.” La palabra dice que Abraham era ya casi muerto. ¿Por qué? Ya él tenía 100 años de edad y su esposa 90 años y además ella era estéril. El iba a morir sin tener un hijo de su esposa Sara. Entonces, él desaparecería de la historia y nadie recordaría su nombre. En este sentido él era ya casi muerto. Pero ¿cómo él pudo revivir? La palabra dice que él creyó en Dios quien da vida a los muertos.

¿De quién es la vida? Es de Dios. Después de formar al primer hombre del polvo de la tierra, Dios sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. El es la fuente de vida, entonces, ¿él no podrá dar vida a los muertos? Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Jn.11:25,26) Cuando Marta creyó en Jesús, quien es la resurrección y la vida, Jesús resucitó a su hermano muerto Lázaro. Ya desde mañana comienza la Semana Santa y el próximo domingo es el Santo Domingo de la resurrección de Jesús. Pero hay muchos hermanos y hermanas que viven como muertos, sin esperanza ni fuerza, ni ánimo de vivir, siendo ahogados por sus problemas económicos, de salud, de conflictos familiares, fracaso en sus estudios, preocupación por su futuro, etc. Ellos viven cansados, desesperados, heridos, negativos. ¿Por qué? La causa principal de la tristeza en su vida no está en sus problemas humanos, sino en no conocer al Dios Todopoderoso. Porque ellos no tienen fe en Dios quien da vida a los muertos ni en Jesús quien es la resurrección y la vida, viven como los muertos. Ellos deben encontrar al Dios Todopoderoso y a Jesús resucitado. Entonces podrán recibir el ánimo de vivir por la fe hasta llevar muchos frutos de vida para la gloria de Dios.

También Abraham creyó en Dios quien llama las cosas que no son, como si fuesen. Antes del comienzo de la creación de este universo no había nada, sino Dios el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Cuando Dios dijo: “Sea la luz”, fue la luz, es decir que Dios creó los cielos y la tierra de la nada. Este Dios es el Creador quien llama las cosas que no existen, como si fuesen. Entonces, ¿no podrá Él formar una vida en la matriz de Sara? Por supuesto que sí. Abraham tuvo fe en Dios el Creador. Por eso él pudo creer en que Dios le iba a dar un hijo de su esposa Sara. ¿Les parece imposible que Dios resuelva tu problema económico? ¿Dar paz a familia? ¿Darte salud? ¿Darte inteligencia? ¿Garantizar tu futuro? ¡Nada! ¡Nada es imposible en Dios! Cuando Sara no podía creer en la promesa de Dios, Dios la regañó diciendo: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” ¿Por qué no crees en el Dios Todopoderoso? “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Fil.4:13)

Segundo, Abraham creyó en la fidelidad de Dios. Leamos el v18. “Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a los que se le había dicho: Así será tu descendencia.” Por su condición humana Abraham no podía tener la esperanza de tener un hijo. ¿Cómo una mujer estéril de 90 años de edad se podrá embarazar? Sin embargo, él creyó en esperanza contra esperanza. ¿Cómo él pudo tener esa fe? Este versículo nos da la respuesta mencionando: “conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.” Abraham pudo tener esperanza por la promesa que Dios le había dado. El confió en Dios quien va a cumplir su promesa. Nuestro Dios es fiel quien cumple con sus palabras. Dt. 7:9 dice: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.” Aunque somos infieles, nuestro Dios es fiel y guarda su pacto con nosotros. Amén.

Leamos el v19. “Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años) o la esterilidad de la matriz de Sara.” Este versículo nos afirma que la fe que tuvo Abraham no fue una fe superficial, porque él consideraba la realidad de su condición. El supo que su cuerpo estaba ya como muerto y su esposa era estéril. El supo que era imposible tener un hijo humanamente. Sin embargo, él creyó en Dios quien es fiel y cumple con su promesa. He oído de algunos hermanos que decían: “Yo tengo fe en que Dios va a hacerme un predicador poderoso quien convierta a miles personas de una vez.” “Yo creo en Dios quien va a levantarme como pastor de una iglesia donde participan 1 millón de personas.” Parece que ellos tienen mucha fe y esperanza en Dios, pero analizándolos bien en muchos casos ellos son idealistas. Es decir que su esperanza no viene de la fe en Dios, sino de su propio carácter idealista. Ellos no consideran su condición humana sino tienen una fe superficial, es decir que no piensan que su esperanza no se puede realizar según su condición humana.

¿Cómo podemos saber esto? Los que consideran su condición humana, sabiendo que es imposible que se realice su deseo, ellos oran mucho a Dios pidiéndole que Dios los haga ser un gran predicador o un buen pastor. Luego ellos se preparan concretamente estudiando la Biblia profundamente y pastorean a una oveja con el corazón de Jesús. En cambio los que tienen fe superficial no se lo piden a Dios, ni se preparan para que Dios pueda realizar esa esperanza. Si tienes la esperanza de ser padre de mucha gente como Abraham o madre de muchedumbre como Sara, tienes que comenzar a ayudar a una oveja para que conozcan a Jesús y se levante como su discípulo. Si tienes la esperanza de ser un gran predicador, tienes que leer mucho la Biblia y aprender cómo profundizar la palabra de Dios, además tienes que leer muchos otros libros para que la capacidad de meditación aumente y sea abundante. Esta es la actitud de los que tienen una fe viva.

Leamos el v20. “Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios.” ¿Cómo Abraham pudo fortalecerse en fe? Si él consideraba nada más en su propia condición humana, él dudaría de la promesa de Dios. Pero él miró a Dios fiel quien cumple con su promesa. Cuando él puso sus ojos en Dios y confió en su promesa, él superó la incredulidad y no dudando de Dios pudo fortalecerse en fe. ¿Qué dice He.12:2a? “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.” Si miramos a Jesús quien es el autor y consumador de la fe, no caeremos en la incredulidad, sino nos fortaleceremos en la fe. Entonces, podremos glorificar a Dios por nuestra fe. Abraham glorificó a Dios por reconocerlo como Dios. Abraham glorificó a Dios por conocer que Dios es todopoderoso y fiel. Abraham glorificó a Dios por recibir la promesa de Dios por fe. La vida de Abraham pudo brillar grandemente porque él glorificó a Dios por fe. Oro que nosotros también glorifiquemos a Dios viviendo por fe, confiando en sus palabras y recibiendo su promesa. Amén.

 

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