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Yo conocí a mi Dios en mi primer año de universidad, cuando tenía 18 años de edad. Antes de ese tiempo me consideraba un ateo, porque no podía creer en Dios el Creador al ver la injusticia del mundo. Después del fracaso del negocio de mi padre, mi familia se hizo muy pobre y casi todas las noches los acreedores venían a mi casa para cobrar las deudas. Ellos peleaban con mi madre, ya que mi padre había huido. Mi madre lloraba mucho por no poder soportar esa situación, yo tenía apenas 12 años y me causaban mucho miedo esas peleas. Un día vino un señor con un cuchillo y nos amenazó diciendo que iba a matarnos si no le pagábamos la deuda. Pude ver el odio que ardía en sus ojos. Esto hizo que me decepcionara completamente del ser humano. Entonces comencé a odiar al mundo y decía: “¡Que desaparezca este mundo injusto!”, a la vez comencé a negar a Dios el Creador, al pensar: “Si Dios es bueno, este mundo creado por él no puede ser tan malo. Seguramente Dios no existe.” Luego discutía mucho con mis amigos cristianos y les decía que los humanos inventaron a Dios.
Cuando mi pastor de UBF comenzó a buscarme para enseñarme la Biblia, le escribí una carta que decía: “Yo soy ateo. No voy a vivir para Dios, prefiero morir por el peor hombre del mundo. No me busques más.” Pero mi pastor tuvo más compasión de mí al leer esa carta y me buscó más. Aunque yo negaba a Dios, no podía negar el vacío de mi corazón. Mucho tiempo estaba solo pensando en la vida y sufriendo por la soledad. Un día estando en mi casa no pude soportar más la tristeza que me atacaba, en ese momento por la ventana se veía la cruz de una iglesia, e inconscientemente me arrodillé y oré por primera vez en mi vida: “Dios, si Tú eres amor, ahora ayúdame a encontrarte”, y en la convivencia de verano Dios me mostró su amor y me convertí en un creyente. A veces nuestros hermanos de la iglesia han encontrado a algunos ateos y me dicen que es muy difícil predicarles, pero yo les decía: “Es más fácil que los ateos conozcan a Dios, porque ellos creen en la existencia de Dios.” Parece que son irónicas estas palabras, pero cuando uno dice que es ateo, es porque ha buscado a Dios y no lo ha encontrado. Y muchos de ellos siguen buscando a Dios.
Dios ha puesto en nuestro corazón el deseo de conocerlo, porque somos sus criaturas, es normal que un humano busque el origen de su ser, el cual es nuestro Dios el Creador. Los antropólogos afirman que donde han vivido humanos, ha habido actos religiosos. En las cuevas donde vivieron los antropoides hay dibujos que muestran que ellos adoraban a dioses. Todos los humanos tienen el deseo de encontrar a Dios desde su nacimiento. Esta es una razón importante para que encontremos a Dios el Creador. Por eso la palabra dice: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” (Jer.29:13) Si buscamos a Dios de todo nuestro corazón, podemos encontrarlo. ¿Qué dice el v19? “Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.” En todas las partes del mundo los que de Dios se conoce nos es manifiesto. ¿Por qué? Porque Dios se lo manifestó. Por nuestra ignorancia espiritual y pecados no podemos conocer a Dios con nuestra propia fuerza, por eso Dios mismo se manifestó para que nosotros lo conociéramos. Esta es la revelación de Dios.
Dios se nos manifestó a través de su creación. Miren el v20. “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” Dios es invisible, porque El es Espíritu. Sin embargo, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación del mundo y hasta ahora por medio de las cosas hechas por él. Hemos visto el universo por fotos. También hemos estudiado el sistema solar. Los 9 planetas (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón) giran alrededor del Sol siguiendo sus propias órbitas, y durante miles años no ha habido ningún choque entre ellos, es decir que este sistema ha funcionado perfectamente bajo un orden establecido. ¿Piensas que es una casualidad la formación de este universo? Como los que aceptan la teoría Big Bang, ¿tú también piensas que el universo se formó sólo con un orden perfecto? Cuando tú hagas cotufas, quítale la tapa al sartén, y ve cuántas veces esas cotufas caen en el mismo puesto.
El famoso físico y matemático llamado William Thomson, conocido como el primer Barón Kelvin, quien desarrolló la escala de temperatura Kelvin, dijo: “Medita suficiente y profundamente, entonces no podrás negar que Dios existe.” Ahora pongamos nuestra mirada en nuestro planeta. ¿No te sientes maravillado pensando en la atmósfera que está cubriendo nuestro planeta? Dicen que hay más de 20 millones de estrellas fugaces cayendo a nuestra tierra con una velocidad de 48km por segundo todos los días. Pero la atmósfera las quema antes de que lleguen a la tierra. Imaginemos si no hubiese atmósfera, aunque nos pongamos cascos fuertes, todos moriríamos de inmediato. Las nubes, son como un gran tanque del agua. Sin agua los seres no pueden vivir. Pero las nubes nos dan lluvia, de esta forma nos suministra el agua que necesitamos. Pero ¿cómo se forman las nubes? El sol evapora el agua del mar y de la tierra y se forman las nubes. ¿Han ido a la Gran Sabana? La tierra más antigua del mundo. Dicen que si uno está en ese lugar, se siente muy pequeño y puede saber que Dios es grande. Lamentablemente todavía no lo conozco. Pero mi esposa sí lo conoce. Ella fue allá con sus padres. Mi suegro era incrédulo y tenía un concepto muy negativo sobre el cristianismo. Sin embargo, cuando fueron a Canaima, ante la grandeza de Dios se sentía como una simple criatura, y aceptó a Dios el Creador como el Señor de su vida. Si hay una oveja con corazón duro, llévatelo a la Gran Sabana y ella se arrepentirá.
Como hemos escuchado ahora, tenemos suficiente revelación de Dios en este mundo, por lo cual no hay ninguna razón para no conocer a nuestro Dios el Creador. Aunque a través de estas revelaciones en la naturaleza uno no puede conocer a Dios quien envió a su Hijo unigénito para salvarnos, (porque para conocer a Jesús es insuficiente la revelación en su creación, por eso uno necesita leer la Biblia, la cual es la revelación especial de Dios para manifestarse a si mismo, y escuchar el evangelio predicado por otros creyentes. Esta es la razón por la qué debemos predicar a los incrédulos), puede saber que sí hay Dios el Creador de este mundo y puede rendirse ante la presencia del Dios absoluto. Por lo cual, los que niegan la existencia del Creador, no tienen excusa. He escuchado que algunos hermanos decían: “No sé si Dios existe. No hay ninguna evidencia de su existencia.” Ellos todavía no han buscado a Dios suficientemente o no quieren aceptar la existencia de Dios. De hecho muchos de los que niegan a Dios saben que Dios existe, pero no quieren aceptar su existencia. Saben ¿por qué? Porque si aceptan que sí hay Dios el Creador, tienen que rendirse a Él, y su orgullo no los deja. Ellos ven a Dios como una competencia, por eso piensan que arrodillarse a Dios es una humillación. Pero ¿tú crees que obedecer a tu papá es una humillación? Dios es nuestro Padre celestial y arrodillarnos a Él es la manifestación de nuestro respeto y amor a nuestro Creador.
También muchos piensan que si aceptan al Creador, no pueden vivir según su propio plan, por eso no quieren aceptarlo. Sí, es verdad. Teniendo el Dueño de nuestra vida, ¿cómo podremos vivir según lo que nosotros queremos? Debemos vivir según el plan que nuestro Creador puso en nosotros. Pero debemos saber una cosa muy importante, que vivir según el plan de Dios es lo mejor de nuestra vida.
La razón para no aceptar a Dios no es porque uno no conoció a Dios, sino porque uno no quiere vivir para Dios. Leamos el v21a. “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias.” Los venezolanos nacieron en una cultura cristiana por la iglesia católica. Al nacer, sus padres los presentaron en la iglesia y muchos de ustedes fueron bautizados. Aunque no entendieron mucho, hicieron la primera comunión e incluso la confirmación de su fe. Siempre han escuchado de Dios. Además ahora hay muchos cristianos evangélicos y predicadores. Ustedes pueden oír la palabra de Dios fácilmente si tienen un pequeño interés en ella. Por lo cual, los venezolanos no pueden excusarse diciendo que no conocían a Dios. Ya ustedes conocieron a Dios, entonces ¿Cuál es su problema? Como la palabra dice: “Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias.” Su problema es que conociendo a Dios no quieren llevar una vida de glorificarle.
El propósito de nuestra creación es a gloria de Dios. Dios nos hizo para agradarse a través de nosotros. Dios no necesitaba crearnos, pero decidió hacerlo para su propio deleite. Por eso después de crear al mundo, dijo Dios: “¡Buenísimo!, ¡Cheverísimo!” Dios se alegró por nosotros. Esto fue el propósito de nuestra creación. Por eso 1Co.10:31 dice: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” Por esta razón debemos vivir siempre para la gloria de Dios.
Pero, ¿qué es glorificar a Dios? Muchos piensan que glorificar a Dios es adorarlo en la iglesia. Sí, debemos adorar a Dios en la iglesia, en nuestros Servicios dominicales y reuniones. Debemos alabar a Dios cantando con los hermanos. Debemos alabar a Dios orando durante el Servicio y oyendo sus palabras. Nosotros adoramos a Dios para El, no para nosotros. Debemos estar muy claros por qué estamos aquí hoy reunidos. Después del servicio dominical, hay algunos hermanos que dice: “No me gustó el servicio porque fue muy aburrido.” Ellos están equivocados porque no adoramos a Dios para nosotros sino para Dios. Lo importante no es que si te gusto o no, sino que si le gustó a Dios o no nuestra alabanza. Además, adorar a Dios no es solamente alabarlo en la iglesia, sino también en nuestra casa, en los salones de la universidad y del colegio, en las oficinas de nuestro trabajo, en las calles, en las camionetas, en los restaurantes, en los centros comerciales, etc., en otras palabras, en todos los lugares y en todo tiempo, como dijo Pablo: “Si coméis o bebéis o hacéis otra cosa.”
¿De qué forma podemos glorificar a Dios? Cuando uno de los fariseos le preguntó a Jesús: ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le respondió diciendo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.” (Mt.22:37) Si amamos a Dios con todo nuestro ser, nuestro Dios se alegra y podemos glorificarlo. Desde el abrir de nuestros ojos en la mañana hasta cerrarlos en la noche, entregar nuestro ser a él es la forma de glorificar a Dios. Como respiramos en todo el momento, si respiramos con Dios cantándole y orando en todo el tiempo, podemos glorificarle. En nuestros estudios también podemos glorificar a Dios, haciendo todo nuestro esfuerzo para sacar buenas notas para El, no para nosotros mismos. Si un hermano está estudiando mucho para su propia ambición humana como conseguir un buen empleo y ganar mucho dinero en el futuro, no está estudiando para la gloria de Dios, sino para su propio beneficio. Ellos no podrán abandonar sus privilegios cuando Dios se lo pida para su propia gloria.
Podemos glorificar a Dios en nuestros trabajos, mostrando un buen ejemplo de cristiano, sacando buenos resultados y siendo fieles con nuestras tareas. Si los compañeros de nuestro trabajo nos dicen: “El es un cristiano fiel, responsable y diligente”, podemos glorificar a Dios. También podemos ganar mucho dinero para usarlo para la obra de Dios y ayudar al prójimo, entonces glorificaremos a Dios con nuestra riqueza. Pero si ganamos dinero solamente para vivir cómodos y divertirnos, no estamos glorificando a Dios. Si hacemos todas las cosas para la gloria de Dios, nuestro Dios se alegra por nosotros y vivimos conforme al propósito de nuestra vida. Pero si no glorificamos a Dios, sino que vivimos solamente para nuestros deseos carnales, no podemos agradar a Dios y estamos fuera de nuestro propósito.
Podemos glorificar a Dios a pesar de todas las dificultades de nuestra vida, a través de darle gracias en todo. 1Ts.5:16-18 dice: “Estad siempre gozosos. Oran sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” Aunque tú vida tenga muchos problemas, no entristezca a Dios negándolo y quejándote de él, entonces tú no estarás glorificando a Dios. Al contrario dale gracias a Dios en todo, entonces Dios se alegra y te dará fuerza para superar tus problemas.
Nuestra vida tiene un propósito claro, el cual es “Glorificar a Dios y darle gracias.” Oro que todos nosotros seamos buenos hijos e hijas de Dios cumpliendo nuestro propósito. Amén.
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