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  ROMANOS 1:8-13

Versículo Clave: 1:11

"Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados"

 

Durante la semana pasada, tuve la oportunidad de viajar a La Habana  Cuba. Mi viaje fue corto, pero muy provechoso, para conocer la ciudad histórica del Caribe. Muchos edificios están viejos, deteriorados, y sin pinturas. A las calles les falta asfalto. Sin embargo, los cubanos que yo encontré allí eran muy amables. Las músicas de ‘salsa’ que se oían eran muy alegres. Conocí un lugar turístico llamado Malecón. Es una zona pegada al mar y su vista era muy hermosa. También conocí la Habana, la ciudad que fue declarada Patrimonio Mundial. Almorcé en un restaurante donde iba a comer el famoso escritor Hemingway, que escribió ‘El viejo y el mar’. Más que todo, la visita a la Universidad de la Habana fue muy impresionante. La universidad era bonita y varios estudiantes estaban en el jardín leyendo sus libros. Me dijeron que los universitarios cubanos estudian mucho y son muy inteligentes. Me acerqué a una estudiante de la escuela de derecho y le pedí que se tomara una foto conmigo, y ella aceptó. La única cosa que lamento, es que no podía hablar de Jesús con ella, ni pudimos orar juntos, porque no está permitida la predicación fuera de la iglesia.

En esa ciudad, encontré a dos misioneros coreanos que están sirviendo la obra de Dios. Ellos me comentaron que sin recibir permiso del gobierno, nadie puede estar en el púlpito. También me dijeron que la condición económica actual de Cuba es muy difícil y es difícil conseguir los alimentos básicos como legumbres y se hizo peor después de los huracanes. Me sentí triste por esa condición de Cuba y oro que puedan recibir la buena noticia de gran alegría de Jesús. No conozco a los hermanos cristianos de Cuba, pero oraré por ellos y esperaré tener un buen encuentro con ellos para compartir la gracia de Jesús y que seamos confortados mutuamente.

El apóstol Pablo no había visitado Roma, ni conocía a la mayoría de los hermanos de la iglesia de esa ciudad, sin embargo su amor por ellos era grande y oraba siempre para ellos, dándole gracias a Dios por su vida de fe. Miren el v8. “Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.” Pablo agradecía a Dios por los hermanos de Roma, porque su fe se había divulgado por todo el mundo. Roma era el centro del mundo en esa época. Como Roma conquistó al mundo con su fuerza militar, los romanos eran orgullosos, violentos, y lujuriosos. Ellos se divertían en el Coliseo viendo las peleas entre esclavos, hasta sus muertes y pasaban mucho tiempo en los baños públicos donde estaban juntos hombres y mujeres. Los romanos decían: “Baño, mujer, y el vino dañan la vida, pero sin ellos ¿dónde encontraremos la felicidad?” Los romanos menospreciaban a los extranjeros y perseguían a los cristianos. Entonces, les era muy difícil a los hermanos que vivían en Roma vivir para Jesús manteniendo su fe.

En nuestra ciudad también hay mucha lujuria, violencia, e inmoralidad. La gente tiene relaciones sexuales antes de casarse alegando que es amor. Muchos casados se divorcian y los jóvenes están ansiosos por tener novios y novias. Su interés principal es divertirse carnalmente comiendo y bebiendo, y menosprecian a los que no participan en sus actos pecaminosos. Por eso nuestros hermanos y hermanas reciben muchas tentaciones y tienen conflictos internos al seguir el camino de Jesús. Pero, recordemos a los hermanos en Roma de esa época. ¡Ellos hicieron lucha espiritual para vivir correctamente ante Dios y su fe se divulgaba a todo el mundo! Los que visitaban a Roma vieron que los hermanos en Roma, negaban los pecados de esa ciudad y servían al Señor, por eso al volver a su ciudad les hablaban a otros hermanos de la lucha espiritual de los hermanos en Roma. De esta manera su fe se divulgaba por todo el mundo. ¿No quieren que nuestra fe se divulgue por todo el mundo? ¿No quieren escuchar que digan: “Los hermanos en Caracas luchan contra los pecados y alaban a Dios por la fe”, “Los hermanos de UBF en Caracas aman a Jesús y sirven la obra del Señor con corazón ferviente”? Pero, ¿cuál es la fama que tú tienes? ¿Tienes buena fama o mala fama? ¿Te conoce la gente como un hombre espiritual y de fe o como un hombre mentiroso y de doble corazón? ¿Te conoce la gente como una mujer de oración o una mujer tentadora? Nuestros hermanos quieren ser populares entre las hermanas. Pero esta popularidad no se obtiene de tratarlas bien como un buen caballero, sino de servir a Dios con todo su corazón. Nuestras hermanas quieren ser atractivas para los hermanos. Pero las mujeres atractivas en Cristo son las que oran y sirven a sus ovejas con amor y sacrificio. Si no tenemos un ambiente donde los hermanos luchan para servir la obra de Dios y las hermanas oran y sirven a las ovejas con sacrificio, no tendremos buena fama espiritual que pueda agradar a Dios. Oro que haya mucha lucha espiritual de vivir por la fe en nuestra iglesia. Amén.

El apóstol Pablo oraba mucho para los hermanos en Roma. Miren el v9. “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones.” Pablo no conocía personalmente a la mayoría de los hermanos en Roma, sin embargo siempre oraba para ellos sin cesar en sus oraciones. Imagínense ¡cuánto trabajo tenía como apóstol! El tenía muchos hermanos en otras iglesias a quienes tenía que atender. Además, tenía como oficio el hacer tiendas, para no depender económicamente de otros hermanos. Día y noche servía a los hermanos y hacía carpas y las vendía. Seguramente,  estaba muy cansado por tanto trabajo. Sin embargo, no perdía su tiempo de oración y ese tiempo era largo, porque oraba para muchos hermanos.

A pesar de tener muchas cosas pendientes, siempre oraba para los hermanos en Roma, porque su amor para ellos era muy especial. Porque no podía ir a Roma, sabía que la única cosa que podía hacer era orar por ellos. Nuestro Dios todopoderoso estaba con ellos, así que Pablo confiaba en Dios que les iba a ayudar perfectamente. Muchas veces nuestras oraciones son muy egocéntricas. Oramos para nosotros mismos y para nuestra familia. A veces oramos para nuestras ovejas, pero no siempre. Pocas veces oramos para los hermanos en otros países. Pero la oración para nuestros hermanos en Caracas, Valles del Tuy, Carabobo, América Latina, otros continentes, EUA, especialmente la oración para la misionera Helen es muy importante para apoyarla espiritualmente. Me llegó un correo de M. Helen y me dijo que posiblemente va a visitar a Venezuela en diciembre con su esposo Darren. Esta noticia fue muy alegre para mí y quiero atenderlos de la mejor forma durante su visita a Venezuela. También tenemos el deber de orar para la madre de Helen, que está sufriendo por una enfermedad.

La oración es nuestra arma en la batalla espiritual. Sin orar no podemos ayudar a las ovejas para que salga de la esclavitud del pecado. Sin orar no podremos ver la obra de salvación en nuestra familia. Aunque nosotros queremos ayudar a una oveja, si no oramos por ella, no podremos ver la salvación de esa oveja. A través de la oración, nuestro amor por una oveja crece más y tendremos más deseo de ayudarla con el amor de Jesús. Si alguno de ustedes no ha podido ayudar bien a sus ovejas, chequeen su vida de oración, cuánto han orado para esa oveja, cuán gran amor han tenido por ella a través de la oración. Desde el momento que ustedes sienten el gran amor de Dios por sus ovejas, comienza la obra de salvación de Dios. Oro que todos nosotros oremos para nuestras ovejas y los demás y que seamos hombres y mujeres de oración. Amén.

Entonces, ¿cuál fue el tópico de oración de Pablo? Miren el v10. “Rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.” Pablo quiso tener un próspero viaje a Roma. Quiso que su viaje fuese próspero, por eso buscó la voluntad de Dios. El sabía claramente que no podría tener un viaje provechoso sin la voluntad de Dios. Su deseo de viajar a Roma era muy grande, pero él no quiso hacerlo según su propia voluntad, sino según la voluntad de Dios. Esto es un punto muy importante en la vida de fe. Tenemos nuestros pensamientos y planes y queremos seguirlos sin la voluntad de Dios. Por eso muchas veces no podemos tener buenos resultados. Si Dios es todopoderoso y omnisciente, ¿por qué no quieres seguir la voluntad de Dios? Lo que pasa es que tú crees que tu plan es mejor que el plan de Dios. Esto viene de tu orgullo. Para obedecer la voluntad de Dios debemos aprender cómo doblar nuestra propia voluntad.

He visto a varios que no hacían la voluntad de Dios aunque la sabían. Ellos saben que no tienen que actuar según su carácter pecaminoso, sino según la enseñanza y la verdad de Jesús, pero actúan conforme a su naturaleza pecaminosa, porque no están entrenados para negar sus sentimientos y pensamientos para obedecer a Jesús. Por eso necesitamos practicar siempre, vivir obedeciendo la palabra de Dios. Los hermanos que hacen la voluntad de Dios dejando su propia voluntad recibirán la bendición de Dios. Pero, los hermanos que hacen su propia voluntad antes de hacer la voluntad de Dios tendrán mucha complicación en su vida.

¿Cómo podemos saber la voluntad de Dios? Es un tema muy largo y profundo, así que no podré hablar de esto en este momento, pero si les digo brevemente: primero, busca la palabra de Dios para verificar si es correcto lo que tú quieres hacer, segundo, ora a Dios para tener convicción espiritual que viene del Espíritu Santo, tercero, consulta a los pastores espirituales que tengan más experiencia espiritual que tú, cuarto, espera que Dios te abra el camino para hacer lo que tú planteas.

El v13a dice que Pablo fue estorbado aunque él quiso viajar a Roma. Miren el v13a. “Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado).” Pablo dijo que había intentado muchas veces viajar a Roma, pero siempre tenía alguna complicación. Imagino que en una oportunidad, se enfermó y tuvo que suspender su viaje. En otra oportunidad estaba saliendo a Roma, pero ocurrió un gran problema en otra iglesia y tuvo que cambiar el destino de su viaje, en otra oportunidad el Espíritu Santo le dijo que no fuese todavía, etc. Sin embargo, Pablo esperó el tiempo de Dios con paciencia y seguía orando por ellos. Debemos tener paciencia para esperar la voluntad de Dios. Uno de los mayores enemigos que dañan la obra de Dios es la impaciencia. Muchas veces Dios quiere que esperemos su tiempo.

Quizás nosotros estamos muy apurados, pero Dios no está apurado. Y les digo con seguridad que si Dios no está apurado tú no tienes que estar apurado. Si Dios está apurado, tú tienes que estar apurado. Hay algunos hermanos que están muy apurados aunque Dios no le abre el camino. Y otros hermanos están muy pacientes aunque Dios está apurado. Debemos cruzar con la luz verde y parar con la luz roja. No debemos ser rebeldes como los que paran con la luz verde y cruzan con la luz roja. ¿Saben qué pasará con ellos? Tendrán un accidente tránsito y los llevarán al hospital. Debemos ser obedientes a Dios, entonces tendremos la victoria.

Por último, vamos a ver cuál fue el motivo de su visita a Roma. Leamos los vs.11 y 12. “Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” También leamos el v13b. “para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles.” Pablo quiso ir a Roma no para tener un paseo turístico por esa ciudad, sino para compartir con los hermanos en Roma. El quiso darles algún don espiritual para que ellos fuesen confirmados en la fe. También para compartir la gracia del Señor Jesucristo confortándose mutuamente. El interés principal de Pablo en los hermanos en Roma era su crecimiento espiritual. Ya ellos habían recibido a Jesús como su Salvador y estaban llevando una vida de fe. Pero necesitaban ser más firmes en la fe. Necesitaban crecer más en Cristo para llevar muchos frutos espirituales.

Como ustedes saben, la vida de fe no termina con la salvación, al contrario comienza con la salvación. Muchos están equivocados pensando que tener la salvación es suficiente. Por eso dicen cosas vergonzosas como: “Yo tengo la salvación, pero ¿qué más?” Pero la vida de fe es una larga peregrinación. La salvación es la justificación de nuestros pecados. Jesús murió por nuestros pecados y nos justificó con su sangre preciosa. Pero después de la justificación por la fe debemos pasar el proceso de la santificación. Esto es el camino de imitar a Jesús y cambiar nuestro ser hasta que tengamos la imagen de amor, justicia, santidad, misericordia, paciencia, mansedumbre, fidelidad, sinceridad, gozo, paz, etc. de nuestro Señor Jesucristo. Para esto debemos entrenarnos obedeciendo la palabra de Dios y llevando una vida espiritual.

Puedo decir que la justificación es momentánea, pero la santificación es un largo proceso de lucha espiritual. Después de pasar este proceso de santificación, cuando lleguemos al reino de Dios, tendremos la glorificación como nuestro Señor Jesús fue glorificado por Dios después de su muerte y resurrección. Si no llevamos una vida de la santificación, tampoco podremos tener la alegría de glorificación. Queridos hermanos y hermanas, estamos en esta vida de santificarnos con la palabra de Jesús. Por lo cual, oro que hagan lucha espiritual cada día para negar sus deseos pecaminosos y obedecer la voluntad y la palabra de Dios, para que recibamos la gloria de Dios después de terminar esta carrera de la fe. Amén.

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